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9 de septiembre de 2011

Rehab

El lunes me fui a buscar a Caro al colegio. Fui un poco brusco al expresarle mal ciertos rencores a Chara, pero espero me perdone pronto; lo importante es que Caro me habló y me ayudó a pensar y denotar cosas que no hubiera podido deducir solo (es más, no pude en estos meses, o me negué inconscientemente a verlo, no sé), pero la razón de sentirme tan mal y solo poviene únicamente de que yo mismo me alejo y me encierro en mi cómodo y seguro caparazón, o como recita Benedetti en su poema, obtuve un 'Corazón Coraza'. Y tuve ciertas experiencias traumáticas este año... Mi turbio final de verano (tan doloroso pero tan hermoso a la vez) me dejó heridas sangrando que recubrí sin curarlas bien, y todavía es el día de hoy que sufro la infección de esos besos apasionados que compartí con ese chico inolvidable en mi vida. También la terrible experiencia de estar en el medio de la mejor amiga que me regaló esta vida (Lucila es su nombre, la estrellita dorada que me cuida siempre) y su novio, un infantil lobito de 21 años del cual me sorprendí de mi capacidad de querer tanto a una persona. Estar en el medio de esa relación me destruyó la capacidad de ser tan entregado a mis amigos, amedrentó totalmente mi ingenuidad al amar, algo que espero recuperar aunque se que lo sufro mucho, pero es invaluable ese poquito de felicidad que obtengo a cambio, porque es felicidad es un su más puro significado. Luego pasó que me enganché con una chica pero sus padres nos hicieron la vida imposible durante mucho tiempo y eso también dejó una herida. Ahora que quité las vendas estoy intentando curar de buena manera aquello, a ver si puedo así retirar tanto veneno que gané en el transcurso de la enfermedad... Estoy en rehabilitación, se podría decir.

31 de enero de 2010

El lobo corre en círculos.
No se deja llevar por su instinto, y por ello está perdido.
Y no puede dejarse llevar por su instinto, porque está perdido.
Entonces es cuando surge la pregunta,
¿qué se hace cuando uno no puede regirse por sus propias costumbres?
Y si estas no se pueden llevar a cabo, por la razón que sea, o por no tener razón,
¿qué actitud se toma?
Cuando lo natural se vuelve extraño,
y lo común se ve diferente.
Si en lugar de estar comodo en un mullido sofa se lo está en el suelo de piedra,
o si en lugar de querer subir arriba se quiere subir abajo.
¿Qué hacer cuando uno se siente un extraño en su propia vida?
Si no está satisfecho con ninguna de las posturas normales,
a las que se está acostumbrado por costumbre porque lo normal, normalmente,
es el camino normal para las personas normales.
Pero si uno se siente anormal en lo normal, y no encuentra su normalidad...
¿qué se hace?.

6 de diciembre de 2009

Noche de lobos.

Nevaba y el frío crecía,
Las huellas marcaban la nieve
Y eran cubiertas en el mismo momento
En el que mi pata las descubría.

La figura desaparecía en tanto movimiento blanco,
Humo del cielo que cae pesado.

En ves de lluvia nos regalo hielo blanco
Más bello y helado.

Era un ambiente solitario,
No había nadie.

Solo caminaba
Sin saber a donde iba
Ni donde llegaba.

Aullé a la noche
A la luna que no veía.

Quedo silencio,
Escuche una respuesta,
Mi asombro quedo descubierto.

Pensé que era el eco.

No era común contestar a lobos solitarios,
Carentes de manadas.

¿y si no era mi voz reflejada?

Levante mi cabeza
Y el llamado salio de mi garganta.

Traspaso oscuro manto.

Ahí estaba respondiendo de nuevo.

¿Quién sería?

Era obvia mi ignorancia,
Nunca antes una situación
Tan variada,
Peculiar
Y sorpresiva
Se me presentaba.

Le respondí el llamado
Y camine
Intentando Escucharle más cerca.

Pero apenas dado el paso
Ella estaba frente a mi sombra
Y la luna marcando su cuerpo gris
Quitaba la duda del sueño.

Era ella, la que contestaba mi aullido.
Era ella, quien se había tomado la modestia
De hablar conmigo.

Parados sin movernos mirándonos fijamente.

Nos quedamos en la nieve.

Hablar no era necesario
Miradas bastaban,
Para saber que al caminar esta noche
No sería solitario.